Envueltos en chamarras y cobijas, la mayoría cargando a cuestas una imagen de la Morenita, la Madre de Todos, la Virgen de Guadalupe, así recorren las montañas poblanas, unos cientos de feligreses, muchos menos que en años anteriores, pero los que lo hacen aseguran que es ella… La Morenita la que los salvó y los salvará del Covid-19.

Manuel Jiménez, tiene 58 años y desde hace 34 años sale de su natal Xilotzingo para caminar más de 300 kilómetros y llegar frente a la casa de la Virgen de Guadalupe en la Ciudad de México. Equipado sólo con una sudadera blanca salió desde temprano para agradecer por los favores recibidos en un año, “el camino nos prepara, como nos ponga el camino nosotros tenemos que pasar, ella nos cuida, lo único que está cambiando es que no hay mucha gente, vamos aunque esté cerrada la Basílica, llegamos, nos persignamos y nos vamos”.

En su comunidad siempre había una comitiva que salía de su pueblo pero en este año sólo fueron cinco personas, que no viajaron juntas, pues el miedo a contagiarse, dijo, está ahí… es latente pero no impide que se baje la fe católica.

Por su parte, Edgar Rodríguez Múñoz, de la ciudad de Puebla, realiza esta peregrinación desde hace ocho años y lo motiva cada periodo agradecer que su familia se ha mantenido sana. Él sabe del peligro que representa salir en esta época de pandemia, pero confía en que no le sucederá nada.

Sin embargo, dijo que en este 2020 hubo un cambio en su forma de realizar este acto, ya que sus dos hijos de 18 y 15 años de edad lo habían acompañado en periodos anteriores, pero ahora no podrán hacerlo porque no quiere que se enfermen.

“Uno como quiera, pero ellos son jóvenes y tienen toda la vida por delante, además ellos están estudiando porque yo, todos los días salgo a vender tamales y con eso he podido pagarles los estudios que yo no tuve la oportunidad de hacerlo, ellos son mi motor para agradecer a la Morenita del Tepeyac”, agrega con lágrimas en los ojos.

Muy de madrugada, Josefina salió con su mochila a cuestas, en ella, lleva sólo lo indispensable, agua, comida, una muda y ahora cubrebocas y gel antibacterial. Salió de Cuautlancingo y  se enfiló hacia la autopista México-Puebla para llegar a la Basílica de Guadalupe en los próximos días.

Ella tiene 45 años de edad y en la pandemia perdió a su madre por el Covid-19, “voy a ver a la virgencita para pedirle que mi madre ya se encuentre con ella, así fue, nos tocó, pero no importa,  aún así yo no pierdo mi fe”.

Por el mismo camino por el que ella va, se ve una fila de hombres y mujeres que caminan con maleta al hombro para llegar a la Ciudad de México, son menos, mucho menos que en años anteriores, pero ellos y ellas decidieron no hacer caso de las recomendaciones de las autoridades porque aseguran, “la fe mueve montañas”.

De acuerdo con el secretario de Gobernación en el estado, David Méndez Márquez, hay más de 300 elementos de la  Secretaría de Seguridad Pública, de Protección Civil, así como del servicio de ambulancias de emergencia estatal SUMA, que viajarán con los católicos que decidieron, pese a la pandemia realiza una peregrinación hacia la Basílica de Guadalupe.

Hasta el momento, agregó, no se tiene un cálculo de cuántos poblanos decidieron ir, pero comentó que son un número menor al que se tenía reportado en años anteriores, hasta en un 70 por ciento menos.

Nota de origen: https://heraldodemexico.com.mx/nacional/2020/12/9/la-fe-la-virgen-de-guadalupe-me-cuidan-del-covid-19-afirman-peregrinos-poblanos-233869.html

Fuente original de fotografía: El Heraldo de México.