Lo último que Estados Unidos necesitaba, además de un presidente que durante semanas ha negado la actual pandemia del coronavirus, es que una parte de la población crea conspiraciones al respecto.

Según un nuevo informe del Pew Research Center, aproximadamente un tercio de los estadunidenses encuestados cree que COVID-19 fue creado por humanos en un laboratorio.Si bien los científicos están de acuerdo en que el virus surgió de la naturaleza, la incertidumbre sobre cómo las personas fueron infectadas por primera vez por COVID-19 ha dejado espacio para que crezca la información errónea.

Pew encuestó a 8,914 adultos estadunidenses, preguntándoles si creían que 1) la cepa actual del coronavirus “surgió naturalmente”; 2) “fue desarrollado intencionalmente en un laboratorio”; 3) “se hizo accidentalmente en un laboratorio”; o 4) “realmente no existe”. La mayoría de los encuestados en el informe (43%) creía que COVID-19 probablemente surgió de forma natural, pero casi tres de cada 10 (29%) dijeron que probablemente se creó en un laboratorio. Además, la mayoría de los que decían que el virus fue creado en un laboratorio creía que se había hecho de manera intencional (23%). Una cuarta parte dijo que no estaban seguros de dónde se originó el virus, mientras que el 1% creía que el virus no existe.

Jóvenes y republicanos

Los que tienen más probabilidades de creer en la conspiración son los republicanos o independientes con tendencia republicana (37% contra 21% de los votantes demócratas o con tendencia demócrata). Alrededor de cuatro de cada 10 republicanos conservadores que respondieron creían en la teoría de la conspiración (39%).

La investigación mostró que la conspiración era más frecuente entre las personas más jóvenes que en los adultos: aproximadamente un tercio de los adultos de 18 a 29 años dijo que el virus se desarrolló en un laboratorio (35%), en comparación con el 21% de los adultos mayores de 65 años. Una quinta parte (19%) de las personas con un título universitario o superior creía que el coronavirus fue creado en un laboratorio.

Vía: Crónica