La contingencia sanitaria por el Covid-19 le cuesta a la iglesia 90 por ciento de sus ingresos, en un entorno en el que el catolicismo no recibe, como en otros países, apoyos del gobierno.

Al contrario de otros países donde se ven beneficiadas con impuestos especiales o subvenciones estatales, en el Estado laico mexicano no hay otro tipo de ingresos que no sean de los mismos fieles. Con eso se pagan servicios, impuestos, salarios y obras de caridad, además de mantener el culto vivo”, detalló el organismo.

Sólo la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, es el santuario mariano más visitado del mundo, pues recibe cada año a más de 20 millones de personas.

La contingencia sanitaria, que ha puesto el distanciamiento social como la regla máxima para contener el contagio por el coronavirus ha llevado a algunas parroquias, iglesias y capillas a buscar alternativas, tanto para hacer llegar sus mensajes a sus fieles, a través de misas virtuales, como para recaudar dinero.

Alrededor del mundo, una práctica generalizada es la misa virtual, donde los sacerdotes dan las liturgias a través de redes sociales para evitar las congregaciones en las iglesias.

Vía: El Sol de México